Algo no funciona
Y Michael ha resuelto el dilema.
Desde hace tiempo algunos decimos de que las cosas no van tan bien como parece.
Es lo que digo de que ultimamente de los datos económicos son uno de cal y otro de arena.
Es lo que percibimos a pie de calle en la economía.
Que miras a un lado y todo parece que va de puta madre, da la sensación de boom económico.
Miras al otro y parece que vamos poco a poco hacía abajo, bajando escalones sin prisa, pero sin pausa.
Todo esto es quitando de la ecuación el ruido informativo y la distorsión política de los datos y noticias con sesgo.
Siempre digo que el ciudadano de a pie percibe cosas.
Encerrado en su día a día, sin pararse a pensar, sin capacidad para intepretar los datos ecónomicos y solo enterándose de una parte de la movida global, ese ciudadano que parece ajeno a todo, tiene sensaciones sobre la situación actual y futura.
Y esas intuiciones no son equivocadas.
La sociedad capta la incertidumbre reinante a corto, medio y largo plazo.
No es, no somos, capaces de explicar esa sensación rara que tenemos. La dejamos ahí y seguimos para adelante, pero incomoda.
Michael Green ha publicado dos post en los que ha bajado al papel la explicación de todo esto.
Creo que le falta publicar un tercer post y creo que será a final de esta semana.
Por eso, en los próximos días, desde hoy hasta la semana que viene, voy a dedicar este espacio a comentar muchas ideas y explicaciones de los post de Michael.
Nos van ayudar a asentar esa sensación dual que percibimos de la economía.
Por cierto, Michael es un gran pensador y financiero. Fue gestor del patrimonio de Peter Thiel.
Para cerrar el post de hoy, te traigo varios extractos de sus posts, así te haces una idea de lo que viene.
No cambiaría mi televisor 4K de 65” montado en la pared por uno de tubos de 25” que domina mi sala de estar; pero tampoco tengo otra opción.
La ilusión óptica de la prosperidad
La riqueza con la que cuentas —planes de pensiones, el valor de la vivienda, los ahorros que supuestamente hacen que todo esto valga la pena— es tan falsa como la línea de pobreza. Pero las personas detrás de esa riqueza son reales. Y son increíbles.
Tu vivienda principal no es un activo. Tu título no es una educación. Y la “Gran Transferencia de Riqueza” es una factura de cuidados paliativos.
Al inflar los precios de los activos, no creamos riqueza; destruimos la movilidad. Convertimos la escalera social en un puente levadizo, la elevamos y les dijimos a las personas atrapadas afuera que agradecieran que el castillo pareciera tan caro.
La “mentira de la riqueza” es la historia que nos contamos para ocultar esta transición. Señalamos el aumento de los precios de las viviendas de los baby boomers y decimos: “¡Miren, la clase media es rica!”.
Por último, un matiz a los post de Michael Green.
El análisis que hace es en base lo que ocurre en EEUU, pero el fondo es el mismo y creo que muchas cosas que están ocurriendo allí, pronto llegarán aquí porque los yankees suelen ir por delante.
Recuerda que la realidad es dura y cuesta digerirla, pero para eso estamos.
Aquí lo leiste primero.
¡Hasta mañana!



Todos los activos en máximos y sin embargo la sensación general es de desconfianza, y como dice el refrán: Noe gusta como caza la perrita